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Tecnología NFC y QR ¿qué son y para qué sirven?

Ambas tecnologías existentes hace varios años, las encontramos aplicadas en diferentes y cada vez más frecuentes ámbitos cotidianos impulsadas en los últimos meses para la prevención de contagios de Covid19 y por sus interesantes aplicaciones en el marketing digital en servicios, atención al cliente, entre otros.

Los códigos QR así como las etiquetas NFC tienen sus propias características técnicas que veremos a continuación:

 

¿Qué son los códigos QR?

El código QR, del inglés “Quick Response Code” o “código de respuesta rápida” fue creado en el año 1994 por la compañía japonesa Denso Ware, subsidiaria de Toyota. Visualmente están formados por un conjunto de barras bidimensionales cuadradas o en una matriz de puntos en colores contrastados que suelen ser blanco y negro (aunque permite personalizaciones otros colores siempre y cuando se genere un contraste entre claro y oscuro. 

Conocidos como la evolución del código de barras, los QR son de uso libre y de código abierto  que permite almacenar información codificada.

Su facilidad de generación y de lectura por medio de cualquier dispositivo móvil que tenga una cámara hacen que su uso se haya extendido rápidamente. Al ser escaneado se obtiene un acceso inmediato a su contenido, ejecutando una acción como puede ser abrir una web, almacenar la información de una tarjeta de visita, una configuración wifi, entre variedad de otras opciones.

La aplicación de estos códigos se pueden ver en gran variedad de usos:

 

  • Soportes físicos de producción masiva: cómo puede ser folletos, anuncios en revistas, empaquetado, entradas, tickets de compra, etc.
  • Uso informativo: en museos para colocar información adicional sobre objetos o monumentos.
  • Restauración: para el acceso a menús digitales en las mesas evitando tener objetos de manipulación.
  • Medicina: usados para la identificación e información clínica de pacientes, prescripciones médicas, etc.

 

Tecnología y etiquetas NFC

Near Field Communication o Comunicación de campo cercano, más conocido por sus siglas NFC es una tecnología de comunicación inalámbrica de alta frecuencia basada en la proximidad de dos dispositivos para intercambiar datos y archivos dentro de un radio de acción bajo (10 – 15 cm como máximo de distancia).

Nokia fue una de las primeras marcas que incorporó en sus móviles esta tecnología, con una serie de pruebas piloto en sus modelos 3220 y 5140.

La tecnología NFC puede funcionar de dos modos. El activo, en el que ambos dispositivos generan un campo electromagnético que mediante inducción, intercambian datos donde puede producirse un flujo de de información en ambas direcciones. Mientras que en el modo pasivo cuenta con fuente de energía propia, y por tanto necesita de un segundo dispositivo que genere el campo magnético necesario para el envío de datos.

Al igual que un código QR, una etiqueta NFC puede almacenar desde una URL que puede ser abierta directamente desde un smartphone o leído por una aplicación, claves de conexión a redes inalámbricas, enviar un mensaje o email, iniciar una llamada, etc.

Los usos más conocidos y extendidos es la opción de pago. En 2011 Google lanzó para Estados Unidos el Google Wallet, un sistema de pagos basado en NFC que permitía digitalizar las tarjetas de crédito para poder realizar a través del móvil los pagos con ellas. 

Actualmente es un sistema de pago de alta seguridad muy utilizado con el uso de las tarjetas Contactless. Entre las plataformas que permiten esta funcionalidad encontramos a Google Pay, Apple Pay, Bizum, Samsung Pay y Masterpass.

No solo debemos limitar al NFC al ámbito de sistemas de pago, ya que puede aplicarse en muchos otros casos como por ejemplo:

 

  • Transporte: para gestionar el abono en buses y metros permitiendo hacer las recargas a través de la aplicación. También se ha utilizado colocándolo en las paradas de autobuses para conocer el tiempo de espera y los horarios.
  • DNI: desde el 2015 nuestro documento nacional de identidad incluye tecnología NFC. Gracias a ella mediante un lector conectado al ordenador seremos capaces de llevar a cabo trámites administrativos relacionados con el Estado.
  • Sincronización con otros dispositivos: por ejemplo sincronización de auriculares o altavoces siendo una opción mucho más rápida que el Bluetooth.